Ana María, después de permanecer en nuestro monasterio, año y medio, terminado el año de postulante y por expreso deseo de ella, tomo el hábito como novicia cisterciense en nuestro monasterio, la tarde del día  25 de marzo. Ayer, festividad de la Encarnación, el día que La Virgen María dio su “SI” a Dios, pronuncio su “FIAT” deposito su plena confianza en Dios, entrego si vida al plan salvifico de Dios, inicio su andadura por el camino de la providencia guiada por Dios.
Ana Maria vino al monasterio buscando  solo a Dios, única razón de la vocación según san Benito expone en su Regla, teniendo como único maestro y guía a Dios. Inicia su vida monástica hacia los votos de pobreza, castidad y obediencia, una vida de austeridad, de renuncia y desprendimiento de ella misma. Segun dice Jesús ” niegate a ti mismo toma tu cruz y sigueme”.

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